Satanico Pandemonium

Christine Brown no las tiene todas consigo el día que la viene a ver la señora Ganush, por un lado su rival en la oficina, el inescrupuloso Stu, hace todo por opacarla ante su jefe, Mr Jacks, por el otro, los padres de su novio no están demasiado felices de que su hijo Clay ande con una chica que viene del campo. Por eso, cuando la señora Ganush pide una prórroga para la hipoteca de su casa, y su jefe deja el asunto en sus manos, Christine toma la decisión de ser agresiva, de hacer lo que haga falta para sobresalir en un mundo competitivo donde hay que afilar las garras para medrar, y si hace falta echar de su casa a una anciana gitana para conseguirlo pues tal vez no sea tan grave. Lo grave vendrá más adelante, cuando la señora Ganush decida vengarse con una maldición, y un demonio del averno venga a atormentar a Christine, y entonces ya no parecerá una película sobre el mundo empresarial a lo Glengarry Glen Rose, y empezará a parecerse a una película de Sam Reimi, una película gran guiñolesca, absurda, divertida y terrorífica, donde habrá desde una médium mexicana que haga exorcismos en español hasta desórdenes alimenticios, desde apocalípticas escenas en cementerios inundados hasta incómodas cenas donde los suegros, donde podría triunfar el amor si no nos hubiéramos equivocado desde el principio.

Poética, absurda, divertídisima y extravagantemente inteligente es la más reciente película de Sam Reimi, Drag me to Hell, donde el creador de Evil Dead regresa a sus raíces como si las muy comerciales películas de SpiderMan no hubieran existido, haciendo lo que sabe hacer, moviendo la cámara con completa libertad y asustando y haciendo reír por igual, el director que junto a Peter Jackson es el mayor ejemplo de la comedia gore, regresa con más de las suyas, pero cuidado, que Drag me To Hell es divertida sí, es una suerte de homenaje a los comics de la EC Comics de los cincuenta, y es también una fabula moral sobre el capitalismo caníbal, pero también en medio de las risas es una cinta sombría, cínica, pero con algo de terrible, más que de terrorífico, como lo eran también esos geniales comics de terror que Reimi devoraba de niño.

recomendada al cien por ciento a los que apreciaban el trabajo de Reimi antes del archi suceso que supuso el Hombre Araña, a los amantes del cine de terror en general y a quienes aun le dan esperanzas a una cinta donde los maleficios, el señor de las moscas y los helados de chocolate tengan la misma importancia







30 days of night me gusta ma´s que el comic, porque es más legible (como odio esos comics que parecen pinturas), y drag me to hell, pues nada, es una maravilla
A veces los trailers y las reseñas de la televisión hacen que uno se forme cierto prejuicio con las películas, eso me estaba pasando con esta sobre todo porque se la pasaron todo el tiempo repitiendo “el mismo director de spiderman” y yo ahhh, una reseña muy desaliñada por cierto, 30 days of night no estuvo tan mal.