naufragios emocionales

Definitivamente hay que ser buen narrador, además de buen dibujante, para conseguir una historia sólida con un argumento tan insignificante como el de “A la deriva“, y Michel-Yves Schmitt sabe ser las dos cosas. Unos personajes en principio despreciables, que le recuerdan a uno que franceses eran los de antes, (los de ahora son una gente demasiado pagada de sí misma y sí, esto es una generalización, lo admito), envueltos en una pseudo tragedia que recuerda la película -y el libro- High Fidelity, donde Luc, el protagonista, le habla a la cámara (y no crean, ese efecto también es difícil de lograr en cómic) y comparte sus despechos y dramas personales con el lector. “A la deriva” es acaso desolador donde “Alta fidelidad” era optimista, pero asimismo, es un drama menos conmovedor, porque el retrato grotesco de una familia donde nadie se quiere lo suficiente y la nostalgia de la inocencia perdida se convierte en un devaneo egoista es, sin duda, una historia donde el sentimiento de la nobleza no existe, o se muere de cáncer. En cualquier caso, más allá de exponer el profundo vacío existencial de sus personajes, y acaso de su autor, “A la deriva” se deja leer con agrado, y tiene sus momentos, divertidos y tristes, bastante bien logrados.
Lo que podría denominarse como BD de nueva generación (un formato y paginaje que rompen con el esquema habitual del cómic francés), o como relato de y para adultos jóvenes, con unos sofisticados dibujos más parecidos a los del cómic indie yanqui que a la línea clara convencional, y con una estructura narrativa más literaria que de cómic, resulta un libro bonito que perfectamente puede uno poner en su biblioteca para impresionar a los amigos.
A la deriva (Derives)
Guión y dibujos: Michel-Yves Schmitt
Edición española de Dibbuks (de la francesa de La boite a bulles)
112 páginas
colores







no lo he visto para descargar en español, en francés sí, yo lo tengo, como cosa rara, en libro de papel
¿sabes de algún enlace para descargarlo en cbr? no lo encuentro en la red.
Oh, sí, bueno sí era, compré ése y otros 4 más ahí, y 5 (5) libros de Robert Crumb que a lo mejor reseño después, lo que pasa es que tengo en fila una retrospectiva de un joven autor de comics colombiano que no puedo postergar demasiado
Ah, entonces el librito sí estaba bueno. Yo no lo compré porque no sabía quien era (además porque ya tenía a Burns y a Clowes), de todas maneras creo que se podrá pedir por ahí mismo, porque imagino que lo compraste en Sabim.