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deben ser contadas

Mangas Raros (I): Esther

By Elchinodepelocrespo on 05/15/2012 in comics
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Cualquiera que haya desarrollado afecto por el manga underground ha oído hablar alguna vez de Garo. La legendaria revista comenzó su andadura en Septiembre de 1964 y dejó de publicarse en diciembre del 2002. Vive sus días de esplendor a principios de los setenta y comienza su lento declive en la década siguiente. A lo largo de los años, sus páginas han albergado todo tipo de estilos y tendencias: el erotismo, el terror, el surrealismo, la crítica social, el punk… Durante mucho tiempo, fue el nicho perfecto para los trabajos que no encajaban en las grandes revistas, ya fuera por su temática, su estética o ambas. La nómina de autores asociada a la publicación es más que notable. La conforman autores que ya son leyenda: Sanpei Shirato, Shigeru Mizuki, Yoshiharu Tsuge, Yoshihiro Tatsumi… Autores de culto: Suehiro Maruo, Nekojiru, Kazuichi Hanawa, Usamaru Furuya, Oji Suzuki, Shinichi Abe, Seiichi Hayashi…Y autores prácticamente desconocidos por estos lares: Imiri Sakabashira, Nishioka Brosis, Yoshikazu Ebisu (mi amor platónico)… Algunos de sus trabajos pueden encontrarse en dos antologías publicadas en Estados Unidos a finales de los noventa: Secrets comics of Japan: underground comics (VIZ Media, 2000) y Comics underground: Japan – An anthology (Blast Books, 1996).

Retomemos el hilo: el éxito de Garo llegó a ser tal, que el propio Osamu Tezuka lanzó su revista de manga alternativo, COM, en la que publicó su serie más ambicioso y tristemente inconclusa, Hi no Tori. Desgraciadamente, el invento no funcionó y, tras cinco años (1967-1972), COM desapareció del mercado.
No obstante, Garo encontró relevo, muy a su pesar. En Febrero de 2008 AX ve la luz. Para muchos, la revista es la sucesora natural de la agonizante Garo, no sólo porque se mantiene bastante próxima al espíritu de su antecesora, sino también porque muchos de los autores que llenaban sus páginas continuaron trabajando en la recién nacida AX: Maruo, Tatsumi, Abe, Furuya… La nómina se completó con otros que comenzaron en ella su andadura y que se han labrado con el tiempo una reputación en el mundo del manga alternativo, tal es el caso Akinoh Kondo.

Top Shelf publicó en 2010 una antología de AX de 400 páginas: AX Alternative Manga. Uno de los autores que más me llamó la atención (o sería más preciso decir que fueron sus páginas las que lo hicieron) fue Keizo Miyanishi. Sus viñetas están llenas de un erotismo mórbido y refinado que me hizo pensar de inmediato en Toshio Saeki y Suehiro Maruo, dos de los nombres más notables del manga eroguro. Al igual que ellos, Miyanishi potencia al esteta por encima del narrador. Sus historias buscan, ante todo, embriagar al ojo con imágenes sensuales y barrocas. La trama amenaza a menudo con convertirse en una mera anécdota, un pastiche sensiblero con aspiraciones intelectuales.
En la breve biografía que acompaña a la antología se dice del autor que obtuvo la fama como artista erótico en los setenta, que tiene (o tuvo) una banda de música llamada Onna (mujer) que alcanzó el número uno en las listas de música independientes japonesas allá por el 83, y que es un apasionado de la literatura rusa, de la que parece tomar algunos temas.
Sea como fuere, me dispuse a saber más sobre él, y surfeando por la red, que es “vasta e infinita”, di con una de sus obras a través de una web francesa dedicada a libros raros. La página en cuestión se llama Timeless Shop y ofrece un catálogo nada despreciable de… En fin, no sabría como resumirlo en una palabra. Dejémoslo en “libros raros” y que sea el lector interesado en lo escabroso el que ponga los calificativos más apropiados.

La obra de Keizo Miyanishi en cuestión se titula Esther, y a ella corresponden las páginas que acompañan a este texto. El estilo del mangaka se vuelve aquí infinitamente más detallado que el visto en las páginas de la antología. Suben también bastantes decibelios el erotismo y las bizarradas. El dibujo se vuelve preciosista, ultra detallado y abrasado por el latir erótico. La carne y los fluidos desbordan las páginas. Abundan las imágenes inquietantes y anatomías alteradas, impensables. En general, el tono predomínate es el lírico.
Si tuviera que definirla con brevedad, diría de Esther que es una fantasía erótica barroca y decadente.



Acérrimos de Suehiro Maruo, Toshio Saeki o Guido Crepax, aquí hay un título a tener en cuenta.

El autor tiene además este estupendo blog de animación

Comentarios

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4 Comments

  1. LUTO 05/17/2012 Reply

    “…un pastiche sensiblero con aspiraciones intelectuales.”
    Gracias, ahora ya se como definir aquel dramon innecesario de un monton de peliculuchas japonesas. Anteayer me vi “Tomie Unlimited”, basada en un manga de Junji Itto, uno de mis favoritos. La joda me dio la misma sensacion cuando vi “attack of the zombie schoolgirls”, y que por lo visto, las adaptaciones (como en el 95% del cine basado en comics)no le hacen justicia, nada mas mira la que le hicieron a “isumaki”…una pena. dejen de adaptar comis al cine ome, hagan cine de verda mas bien.
    Creo que de las cosas que rescato de “Tomie unlimited”, es aquella delicia que intepreta a Tomie…

    • Elchinodepelocrespo Author

      Si, “Tommie unlimited” es una pequeña cagada, pero el final con los ciempiés peludos me gustó mucho.

      • LUTO 05/18/2012 Reply

        Jaja,ome, en cambio fue de las cosas que mas deteste. hubiese preferido unos efectos tipo kaiju-eiga, como Mothra en estado oruga. Lo simpatico era lo de la Tomie gigante.
        Y bueg, retomando con el “pastiche sensiblero con aspiraciones intelectuales”, es vaina muy recurrente en estos japos, hasta en mas de una de godzilla hay un dramon pendejo por ahi.

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