Todas las historias
deben ser contadas

Carboncito

By diegogue on 11/18/2012 in comics
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Hace años escribí una nota sobre el cómic peruano, ya que me sorprendió ver, desde lejos y sin conocer a sus autores personalmente, que había una movida bastante heterogénea e interesante en torno al cómic en ese país. Lo bueno fue que escribir ese artículo directa e indirectamente me ayudó a contactar a creadores que hoy considero mis amigos personales, así que sí, no soy totalmente objetivo para hablar de la edición No. 15 de Carboncito, pero no creo ser arbitrario si afirmo que lo que me parecía que se gestaba en Perú hace años ha crecido muchísimo, en calidad y en cantidad, la revista editada por los también dibujantes hermanos Gonzales, Renso y Amadeo, no solo es una muy completa muestra del panorama de las historias dibujadas en su país, si no que la publicación ha abierto las puertas a autores viejos y nuevos de todo el continente. En Carboncito participan dibujantes de Argentina, Bolivia, México, Venezuela, Colombia e incluso Estados Unidos, casi 40 autores en una publicación de 108 páginas, que pasó de ser un discreto fanzine a poco menos que un libro antológico, donde se juntan estilos y sensibilidades muy diferentes con un solo punto en común, la búsqueda personal de cada autor. Además de eso, el diseño de Carboncito, la diagramación y la impresión son excelentes. Así que la publicación  se convierte en un ejemplo único en toda la región, que de seguir por este camino, ampliando aun más el ya variado listado de autores, eventualmente incluyendo algún artículo, alguna entrevista,  puede convertirse en una suerte de Mome sudamericano, y por supuesto que eso está muy bien.

Ante tal avalancha de creadores y lo tedioso que sería reseñar a cada uno con detalle, me tomo el atrevimiento de hablar un poco de los que más me gustaron, el trujillano Oscar Alarcón y su cómic homenaje al rockero francés Little Bob, que temáticamente me remite a los comics rockeros de las primeras metal hurlant, y visualmente me confronta con un artista plástico que se da el lujo de hacer cómics. Ernán Ciriani y su “Tengo mucho mundo”, que es el cómic que más me ha gustado de todo lo que le he leído a Ernán, que es mucho, Ciriani tiene un sentido del humor desbordante, esta historieta suya exuda por debajo del tono de comedia, una melancolía muy poética. Mi amigo Inu Waters y su Poder gordo, donde Inu lleva su extraño sentido del humor a extremos insospechados y va cambiando de estilo de dibujo casi que en cada viñeta, logrando algo que parece dadaismo en cómic, me encanta ver material de Inu publicado, en Carboncito o en Sursystem, es un autor que tiene tanta obra y tan variada que se podría hacer un libro recopilando tanto su material publicado a lo largo de años en varios fanzines, como sus cientos (sí, cientos) de páginas inéditas. También me gustaron mucho las páginas centrales a color de Amadeo y Renso (y la contratapa de Marco Tóxico), la increíble portada de Dr. Alderete, el cómic pirómano de Alexandra Torres, y las historias breves y buenas de Camila Torre Notari, Mauro Trotta y Wilmer Fashé, así como las tiras de mis amigos Truchafrita y Nomás.

Me emociona que Carboncito haya llegado a ese nivel de calidad, me alegra ser amigo de sus editores y me conmueve que me hayan invitado a ser parte de algo tan bueno.

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