Proceso de eliminacion


James Warren fue el primer editor que se atrevió a desafiar de forma categórica el Comic Code norteamericano, asumiendo una línea editorial diferente a la de los comicbooks, las de Warren eran revistas de cómics, magazines, en blanco y negro, en tamaño carta y con más páginas, que no respetaban las normas de autocensura de los comics publicados por Marvel, DC y las demás pequeñas editoriales. Creepy, Vampirella, Eerie, 1984, Blazing Combat y Comix International fueron publicaciones que hicieron historia, no solamente por sus escenas explicitas de violencia y sexo, por publicar el primer beso interracial o revivir a los viejos íconos del cine de terror, si no que, además publicaban propagandas a favor de la libertad de expresión y en contra la guerra de Vietnam. Ser el más liberal de los editores de cómics no le impidió a Warren hacerse millonario, llegó a poseer una lujosa mansión de playa y un helicóptero, una enfermedad que lo hizo poner en riesgo su vida y su salud mental fueron el único obstáculo que encontró Warren Publishing para continuar después de los años 80, cuando los abogados y prestamistas se quedaron con el emporio y el viejo Warren terminó envuelto en toda clase de querellas legales por su personaje más exitoso, Vampirella (que al cambiar de dueño se convirtió en un cómic malísimo además). De entre los cientos de historias que se publicaron en estas revistas, unas mejores que otras, de entre las decenas de dibujantes y guionistas que escribieron y dibujaron, hubo en Warren gente como Bruce Jones, dibujante que finalmente prefirió escribir, y que supo jugar con los esquemas narrativos del cuento de terror clásico, dándole vida además a sus oscuras obsesiones en las que las tortuosas relaciones de pareja eran el detonante de historias siniestras, o dibujantes realistas y expresivos como Russ Heath, que era un tipo tan divertido que se disfrazaba, se fotografiaba y se usaba a sí mismo de modelo en sus cómics, gente talentosa, más artesanos que artistas, pero creadores al fin. Un día el talento de Jones y Heath se conjugó en el número 83 de la revista Creepy para dar lugar a Proceso de eliminación, considerada por autores y editores como la historia más espeluznante que publicó Warren:










Esperen muy pronto más y más comics raros.